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Por Susana de Cano 

¿Cuántas veces has dicho: «nadie me quitará mi paz» o «tú me quitas la paz» o «por qué no me dejan en paz»? ¿Te identificas con alguna de esas frases? En el diario vivir muestras lo que crees, y muchas veces, en la práctica, crees que la paz es una vida sin problemas. O bien, quizá consideras que tú puedes tener, lo que llaman «paz mental», pero a costas de ignorar lo que pasa en tu corazón, lo que sucede con otros o el resultado de tus acciones para con otros. 

  

Lo cierto es que la Biblia no nos define qué es la paz, más bien, quién es la paz y es Cristo. 

  

¿Quieres paz? Yo también, pero no la encontraremos en una vida sin sufrimiento, no la encontraremos en el control, no la encontraremos en eliminar a las personas que, decimos, nos quitan la paz con sus actitudes. La paz no es un estado mental meramente, es una relación con nuestro Dios viviente, y está directamente relacionado a nuestra identidad como hijas de Dios. 

  

De eso se trata este pequeño, pero profundo devocional: «La paz de Dios: 30 devocionales para ayudarte a encontrar descanso», en el que diferentes mujeres nos encaminan a encontrar la paz que solo Dios provee a través de Cristo y una relación con Él. Durante un mes eres edificada al leer un devocional, uno por día, y enriquecerte con las verdades de la Palabra de Dios acerca de cómo se ve la paz de Dios en tu vida y cuáles son sus promesas. 

  

Cada devocional desglosa un versículo de la Palabra, proveyéndote consejo, ánimo, dirección y exhortación para ser guiada a: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar» (Mat. 11:28). El propósito es que «la paz de Dios gobierne en vuestros corazones» (Col. 3:15). Encontrarás los siguientes temas y más sobre: 

  

  • Descansar en Su cuidado y en medio de la angustia. 
  • Confiar en que Él escucha tus oraciones y confiar en Su bondad. 
  • Reconocer aquellas situaciones e inclinaciones del corazón que nos detienen de vivir en paz. 
  • Encontrar la paz en la Persona de Cristo. 
  • Reconocer que Cristo es tu vida, tu seguridad, tu identidad, tu Pastor. 
  • Esperar en Dios y cómo se ve en tu situación particular. 

  

Como bien nos enseña el devocional: «La paz verdadera es el regalo de Dios para aquellos que confían en Cristo y concentran sus pensamientos en Él»1 Tu alma está tranquila hasta que encuentra su lugar en el corazón de Dios, y esto solo sucede cuando crees que Cristo ha pagado el precio por tus pecados; has recibido Su perdón y estás en una relación eterna y de paz con el Dios Creador y Salvador (Rom. 5:1).  

Entonces, si ya no le debes nada a Dios, entonces puedes decir: «¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros» (Rom. 8:33-34). Si Jesús vino a solucionar el problema más grande del ser humano, que es el pecado que nos separaba de Él, ¿cómo no te ayudará con todo lo demás durante tu vida?2 

Si esto es una realidad y una verdad en tu vida, entonces puedes encontrar refugio en Dios a pesar de las circunstancias, puedes descansar tranquila cada noche, puedes dejar la ira y desechar el enojo para evitar hacer lo malo ante Él, puedes confiar en Su bondad y esperar en Él. La mayor exhortación que encontrarás en este devocional es: «¿Dónde está la paz? En Dios mismo.»3 Si estás unida a Cristo, no puedes perder la paz, porque no lo puedes perder a Él. Nadie te la quita, tú la cedes. Cuando tu mirada está puesta en Cristo como la Persona que te ha acercado a tu Padre, a quien no le debes nada, y quien te ama recibiéndote como Su hija para siempre, entonces tienes paz.  

Así que hay varias preguntas importantes en las que puedes reflexionar, como: ¿Vivo en esa paz? ¿Me estoy excusando cuando respondo en enojo a las circunstancias o pecado del otro? ¿Estoy cultivando una relación con Dios para vivir en la paz que ya tengo por Cristo? ¿Estoy esperando que todo esté bien en mi vida para sentir y vivir en paz? ¿Es la paz un sentimiento o una Persona? ¿Estoy esperando que otros cambien para que hagan mi vida sencilla y me den paz? La paz con Dios también implica que puedes vivir en paz con otros, porque a los pies de la cruz, la tierra es plana. Todos están en la misma necesidad que tú, así que puedes extender gracia a otros. 

  

La paz está en Dios por medio de Cristo, la paz es Cristo y la puedes vivir por medio del Espíritu Santo, pues es un fruto de Él. «La paz que tu alma anhela ya ha sido satisfecha en la cruz por ti».4 Descansar en sus verdades diariamente nos llevará a responder diferente a las dificultades, al pecado de otros y las injusticias de este mundo, de manera que glorifiquemos a Dios al vivir con paz y con gozo. Este mundo no se pondrá mejor, pero tú sí puedes madurar a la semejanza de Cristo, al entregarle tus cargas, renovar tu mente en Su verdad y vivir en paz. 

  

Finalmente quiero animarte a que, si conoces a una amiga que necesita conocer más acerca de Dios y está atravesando por circunstancias difíciles, este es un buen regalo que le puedes dar para tener buenas conversaciones y brindar ánimo en vivir la vida que Dios ha comprado para nosotras por medio de Cristo. Y quiero animarte a ti a que la próxima vez que te sientas tentada a decir que otros te quitan la paz, respira y simplemente recuerda: Cristo es mi paz y mora en mí, puedo dominar mis emociones y responder sobriamente porque vivo con paz en Dios y con otros. 

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