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Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;
derramad delante de él vuestro corazón;
Dios es nuestro refugio.
S A L M O S 6 2 : 8

Hay un pequeño poblado en Kansas que se jacta de tener muchos campos para cultivar y del hecho de tener solo un semáforo. Es un pequeño pueblo muy especial. Es el tipo de lugar en donde las personas te saludan sin conocerte. Es el tipo de lugar en donde las personas te preguntan cómo estás al comprar comida en el supermercado. Es el tipo de lugar en donde tu forma de saludar identifica tu carácter. Las personas intercambian sonrisas y se demuestran calidez unos a otros. Pocos aman la vida en los pueblos chicos, pero nadie puede negar su encanto.

Los partidos de fútbol son tan obligatorios como asistir a la iglesia. El restaurante local sirve como centro de informaciones y el arte de hornear es muy competitivo en los festivales. Encontrar gozo en este pueblo no es exactamente algo muy difícil, pero el verdadero valor del pueblo se manifiesta durante la temporada de tormentas.

La mayoría de las casas del pueblo tienen sótano, pero hay algunas pocas casas en cada barrio que no están equipadas para sobrellevar algunas de las tormentas que llegan a Kansas. Esto, sin embargo, no cambia la actitud que se demuestra en los días soleados. Cuando se anuncia que se avecinan tormentas, la comunidad se prepara. Hacen llamadas e invitan a las personas a buscar refugio a cambio de una receta de pastel.

Las noches de película se llevan a cabo en la iglesia local para mantener a las familias tranquilas en medio de los fuertes vientos. Algunas familias incluso llevan a cabo lo que llaman «fiestas de refugio», en las que invitan a los vecinos a refugiarse en sus sótanos y jugar, disfrutar y reírse juntos en medio de los fuertes vientos.

Cuando sucede una tragedia, es fácil quedar atrapadas en los vientos del caos. Muchas de nosotras somos conscientes de esas emociones. Esto no tiene que ser así. Hay un gozo que viene de sacar lo mejor de una situación tormentosa. Cuando trabajamos juntos en tiempos frustrantes, el gozo fluye de manera natural. Cuando nos cuidamos unos a otros, descubrimos el gozo que muestra amor hacia nuestros vecinos y se gana el aprecio de aquellos a quienes apreciamos. Piensa en el amor que demuestras diariamente. ¿Quién está en medio de una situación tormentosa que tenga necesidad de refugio?

PADRE, SÉ QUE HAY PERSONAS A MI ALREDEDOR
QUE NECESITAN MI AYUDA. PERMÍTEME RECONOCER
LAS NECESIDADES DE OTROS A MI ALREDEDOR Y

AYÚDAME A CUIDAR DE ESAS NECESIDADES. AMÉN .


Un devocional de 100 días de gozo (B&H en Español)

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